Dejar de fumar sin engordar
Una de las cosas que más nos frena en el abandono del vicio del cigarrillo es la terrible idea de que podemos subir unos kilos si lo dejamos.
Este es otro mito falso relacionado con el fumar, propagado por los fumadores que intentan dejar de fumar con el Método de la Fuerza de Voluntad, que utilizan sustitutos como la comida, los dulces, los caramelos, etc., para ayudar a aliviar la ansiedad.
La ansiedad por la retirada de la nicotina es muy parecida a la sensación de hambre, y es fácil confundirla. Sin embargo, mientras es fácil remediar el hambre con comida, la ansiedad por la nicotina nunca se puede satisfacer del todo.
Como ocurre con todas las drogas, llega un momento en que el cuerpo se ha acostumbrado tanto, que el cigarrillo ya no satisface plenamente la ansiedad por la nicotina. En cuanto apagamos el cigarrillo, la nicotina rápidamente empieza a salir del cuerpo, de manera que el adicto a la nicotina siente como un
hambre permanente. La tendencia natural es fumar compulsivamente. Sin embargo, la mayoría de los fumadores no pueden hacer esto, por una de estas dos razones:
1. Dinero: No pueden permitirse aumentar su consumo.
2. Salud: Para quitarnos el mono tenemos que tomar un veneno. Esto funciona como un freno automático, impidiendo que fumemos más de lo que el cuerpo puede aguantar.
Entonces, el pobre fumador se queda con una especie de hambre permanente que nunca puede satisfacer. Eso explica por qué muchos fumadores tienden a comer y a beber en exceso, o incluso prueban otras drogas más duras, para llenar el vacío que sienten.
Lo que suele hacer el fumador es tomar nicotina en lugar de alimentos. En mis peores tiempos llegué a eliminar el desayuno y la comida. Fumaba sin parar todo el día. Deseaba llegar a casa por la tarde, para poder estar un rato sin fumar. Me pasaba todas las tardes picando cosas, comiendo esto y lo otro.
Creía que era hambre, pero era el mono. O sea, que durante el día tomaba nicotina en lugar de alimentos, y por la tarde alimentos en lugar de nicotina.
En aquellos tiempos pesaba catorce kilos más que ahora, y no podía quitármelos.
En el momento en que el monstruito sale de tu cuerpo, se acaba esa sensación de inseguridad. Vuelve la confianza en ti mismo, junto con una sensación maravillosa de respeto hacia ti mismo. Te encuentras capaz de dirigir tú mismo tu vida; no sólo en tus hábitos alimenticios, sino también en otras ¿Engordaré?
El mito del aumento de peso se debe al uso de sustitutos durante el período de retirada de la nicotina. Estos sustitutos no lo hacen más fácil, sino más difícil.
La solución es: nada de caramelos de menta, de miel, nada que lo reemplace. Esta pequeña fórmula es el secreto de no aumentar de peso al dejar de fumar.
Pensemos, antes de llevarnos algo a la boca. antes me llevaba un cigarrillo a la boca, ahora me llevo un caramelo?